24 de julio de 2007

FERNANDO LÓPEZ / Santiago / Sección 02


Estamos en el horno. Santiago sucio, inmundo, caótico, aglomerado, turbio y desorganizado. Capaz de enloquecer a cualquiera, y mientas las torres de ENTEL arden, el divinísimo escribe sobre las tipiquísimas y los misógenos que cada vez se ponen más hidrofóbicos, ya que no pueden salir del horno en que están y se queman por dentro.
Nota: Basado en la visión del personaje urbano autodenominado “anticristo”, vagabundo esquizofrénico del centro de Santiago.

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