24 de julio de 2007

PAULO VELOSO / Santiago / Sección 01


La paz y la quietud de un territorio son interrumpidas por el desenfreno del sistema de vida de sus habitantes a una velocidad marcada por el paso del tiempo, que corre sin dar tregua a nada, va construyendo y renovando lugares en su andar dejando atrás el cadáver del minuto que pasó.

No hay comentarios: