Pablo Arteaga
Valdivia, una ciudad que nace y vive del entorno, en donde la biodiversidad convive dentro de nuestro territorio generando una energía única. Un territorio que ha sufrido destrucción y a vuelto a vivir desde su propia raíz. Nuestro cobijo es el árbol, generador de vida y fuerza, protector y conector de la tierra y el cielo, las aguas escurren nuestro paisaje desbordando y marcando nuevos caminos.

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